Cómo instalar un cargador de coche eléctrico en casa
Escrito por Sergio López Lembo | junio 26, 2026

¿Sabías que cargar el coche en tu propia plaza puede salirte hasta cinco veces más barato que hacerlo en una estación de carga rápida? Ese es el motivo número uno por el que casi nadie se compra un eléctrico para depender solo de la red pública. La mayor comodidad y rentabilidad es enchufarlo en casa por la noche y salir cada mañana con la batería llena.

Pero entre la idea y la plaza de garaje hay varias dudas que frenan a mucha gente: qué cargador elegir, cuánto cuesta, si la comunidad puede negarse y qué papeles hacen falta. En esta guía te lo explicamos de principio a fin, sin tecnicismos innecesarios, para que sepas exactamente qué esperar antes de instalar tu cargador de coche eléctrico. Y, ya que estás dándole vueltas, recuerda que el primer paso real no es el enchufe, sino el coche: en Your car puedes ver nuestros coches eléctricos de ocasión antes de decidir nada.

¿Qué necesitas antes de instalar un cargador en casa?

Antes de pedir presupuestos, conviene revisar cuatro cosas. Son las que determinan si tu instalación será sencilla y barata o algo más enrevesada:

  • Una plaza de garaje propia o con derecho de uso. Da igual que sea en un chalet o en un edificio: necesitas un punto donde aparcar de forma estable.
  • Suministro eléctrico cercano. La distancia entre tu contador o cuadro y la plaza es el factor que más encarece la obra, porque cada metro de cable y canalización suma materiales y mano de obra.
  • Potencia contratada suficiente. La mayoría de viviendas tiene entre 3,45 y 5,75 kW. Si vas a cargar mientras usas otros electrodomésticos, quizá tengas que subir potencia o instalar un sistema que gestione la carga para no saltar el diferencial.
  • Decidir entre wallbox o enchufe. Lo veremos en el siguiente apartado, pero adelanta posiciones: para uso diario, el wallbox gana casi siempre.

Wallbox o enchufe convencional: qué tipo de carga elegir

Tienes dos formas de cargar en casa. La primera es el enchufe doméstico de toda la vida (el Schuko). Funciona, sí, pero es lento y no está pensado para aguantar muchas horas seguidas a plena potencia, así que para uso diario es poco recomendable por seguridad.

La segunda es un wallbox, un punto de recarga dedicado que se fija a la pared. Carga más rápido, incorpora sus propias protecciones y se comunica con el coche mediante el conector Tipo 2 y el llamado Modo 3 de carga. Es la opción sensata si vas a usar el coche a diario.

Enchufe Schuko Wallbox
Potencia ~2,3 kW 3,7 a 22 kW
Velocidad de carga Muy lenta Rápida y estable
Seguridad Limitada para uso continuo Protecciones integradas
Conector Schuko doméstico Tipo 2 (Modo 3)
Recomendado para Recargas puntuales de emergencia Uso diario

Si todavía estás decidiendo si el eléctrico es para ti o te encaja más otra opción, te puede ayudar nuestra comparativa para elegir entre un coche eléctrico o híbrido antes de invertir en la instalación.

¿Qué potencia necesitas y cuánto tarda en cargar?

La potencia del cargador marca el tiempo que tardarás en llenar la batería. En vivienda lo habitual es moverse entre 3,7 y 7,4 kW en corriente monofásica, o 11 y 22 kW si tienes suministro trifásico. Para la mayoría de conductores, 7,4 kW es el punto dulce: suficiente para cargar de noche y tener el coche listo por la mañana.

Estos son los tiempos aproximados para una batería media de unos 60 kWh:

Potencia Tipo de suministro Tiempo de carga (batería ~60 kWh)
3,7 kW Monofásico ~16 horas
7,4 kW Monofásico ~8 horas
11 kW Trifásico ~5,5 horas
22 kW Trifásico ~3 horas

Ten en cuenta dos matices. El primero, que la potencia real depende también de tu potencia contratada. El segundo, que el coche manda: su cargador de a bordo limita cuánta corriente alterna admite, así que de poco sirve un wallbox de 22 kW si tu modelo solo acepta 11. Para hacerte una idea del gasto del día a día, échale un vistazo al consumo real de un coche eléctrico.

Cómo instalar el cargador paso a paso

El proceso, cuando lo lleva un profesional, es bastante ordenado:

  1. Evaluación inicial. El instalador revisa tu cuadro eléctrico, la potencia disponible y la distancia hasta la plaza.
  2. Elección del cargador. Decides modelo y potencia según tu coche y tu presupuesto.
  3. Presupuesto y visita técnica. Te concretan materiales, metros de cable y precio cerrado.
  4. Instalación. El electricista tira el cableado, monta las protecciones (diferencial y magnetotérmico) y conecta el punto al contador.
  5. Boletín y prueba de carga. Se emite el certificado y se comprueba que todo carga correctamente.

No es un trabajo de bricolaje de fin de semana. Hablamos de una instalación eléctrica de cierta entidad, así que conviene dejarlo en manos de quien puede certificarlo.

¿Quién puede instalarlo? El boletín eléctrico

Aquí no hay margen: solo un instalador electricista autorizado, inscrito en el Registro de Instaladores de tu comunidad autónoma, puede emitir el boletín eléctrico (o CIE, Certificado de Instalación Eléctrica). Ese documento es el que acredita que la instalación cumple la normativa y es obligatorio en prácticamente todos los casos.

Instalarlo por tu cuenta no solo es arriesgado por seguridad, también te deja sin la certificación que pueden pedirte la compañía eléctrica o, más adelante, un comprador de tu vivienda. Ahorrarte el profesional sale caro.

Instalación según tu tipo de garaje

No es lo mismo una casa unifamiliar que una plaza en un edificio de vecinos. El trámite cambia bastante de un caso a otro.

Vivienda unifamiliar

Es el escenario más sencillo. Como no hay terceros implicados, no tienes que pedir permiso a nadie: basta con contratar a un autorizado, que haga la instalación y emita su boletín. Suele ser más rápido y más barato, porque no hay que coordinar con una comunidad ni atravesar zonas comunes con la canalización.

Garaje en comunidad de vecinos

Esta es una de las dudas más buscadas, y la respuesta tranquiliza: la comunidad no puede negarse. El artículo 17.5 de la Ley de Propiedad Horizontal permite la instalación de un punto de recarga para uso particular con la simple comunicación previa por escrito al presidente o al administrador. No hace falta votación ni aprobación en junta, siempre que el consumo lo pagues tú y no afecte a elementos comunes.

Eso sí, normalmente necesitarás un contador individual o divisionario para que la electricidad que gastes se facture a tu nombre, y el coste de la instalación corre por tu cuenta.

¿Cuánto cuesta instalar un cargador de coche eléctrico?

Vamos a la pregunta del millón. El precio total se divide en dos partidas: el equipo y la instalación.

El wallbox, según prestaciones:

  • Gama básica (3,7 a 7,4 kW, sin extras): 400 a 800 euros.
  • Gama media (wifi, programación, protecciones): 600 a 1.200 euros.
  • Gama alta (inteligente, control remoto, compatible con solar): 1.200 a 2.000 euros.

La instalación, según complejidad:

  • Monofásica: 300 a 800 euros.
  • Trifásica: 500 a 1.500 euros.

Sumando equipo y mano de obra, en la mayoría de los casos te moverás entre 900 y 2.000 euros. ¿Qué dispara esa cifra? Sobre todo la distancia al contador, la dificultad de la obra (canalizaciones, cuadros antiguos) y la potencia que quieras. Es una inversión, pero se amortiza: el ahorro frente a la carga pública, sobre todo con tarifa valle, es notable, y el coste de uso de un eléctrico va más allá de la carga, como explicamos al hablar del mantenimiento de un coche eléctrico.

Ayudas y subvenciones: Plan MOVES III y deducción del IRPF

Aquí está la buena noticia que cambia los números. El Plan MOVES II subvenciona buena parte de la instalación:

  • Hasta el 70% del coste para particulares.
  • Hasta el 80% en municipios de menos de 5.000 habitantes.

A eso puedes sumar una deducción del 15% en el IRPF por la instalación de puntos de recarga en una vivienda, con una base máxima de 4.000 euros al año, para instalaciones finalizadas antes del 31 de diciembre de 2026.

Con todo junto, los números quedan muy distintos: una instalación de unos 1.000 euros puede acabar costándote entre 250 y 400 euros tras aplicar la ayuda. Un apunte importante: las convocatorias del MOVES se gestionan por comunidad autónoma y los fondos se agotan, así que conviene confirmar plazos y disponibilidad en la web oficial de tu región antes de empezar.

Normativa que debes conocer

No necesitas ser ingeniero, pero sí saber qué reglas hay detrás de tu instalación, porque son las que tu instalador está obligado a cumplir:

Cumplir esta normativa es lo que garantiza que la instalación sea segura y legalizable. Si un presupuesto es sospechosamente barato y no incluye boletín, desconfía.

Ventajas de cargar tu coche eléctrico en casa

Más allá del trámite, estas son las razones por las que merece la pena:

  • Comodidad total: enchufas al llegar y olvídate. Cargas mientras duermes.
  • Ahorro real: hasta cinco veces más barato que la carga rápida pública, sobre todo si aprovechas la tarifa valle o la discriminación horaria.
  • Control del gasto: sabes exactamente cuánto consume tu coche y cuándo.
  • Valor añadido: una plaza con punto de recarga es hoy un extra atractivo.

La carga en casa es, en definitiva, lo que hace que tener un eléctrico sea cómodo de verdad. Y para eso, lo primero es acertar con el coche: en Your car encontrarás nuestros [coches eléctricos de ocasión](/combustible/electrico/) listos para enchufar.

Preguntas frecuentes sobre los cargadores eléctricos

Lo habitual es entre 900 y 2.000 euros, sumando el wallbox (400 a 2.000 euros) y la instalación (300 a 1.500 euros). Con el Plan MOVES III y la deducción del IRPF, la factura final puede reducirse mucho.

No. El artículo 17.5 de la Ley de Propiedad Horizontal te permite instalar un punto de recarga particular con solo comunicarlo por escrito al presidente o administrador. No hace falta aprobación en junta.

Sí, en casi todos los casos. Solo un instalador autorizado puede emitir el boletín o CIE, que certifica que la instalación cumple la normativa.

Para la mayoría de usuarios, 7,4 kW es suficiente para cargar durante la noche. Las opciones van de 3,7 kW (monofásico) a 22 kW (trifásico).

Depende de la potencia. Una batería de 60 kWh tarda unas 8 horas a 7,4 kW y unas 16 horas a 3,7 kW.

No es recomendable. Se trata de una instalación eléctrica que debe certificar un autorizado mediante boletín, tanto por seguridad como por legalidad.

A veces sí. Si vas a cargar mientras usas otros aparatos, puede que necesites más potencia o un gestor de carga. Cambiar a una tarifa con discriminación horaria suele compensar.

Sí, pero conviene contar con el permiso del propietario, ya que la instalación queda fija en la vivienda o la plaza.

Una instalación sencilla en vivienda unifamiliar puede resolverse en una mañana. En comunidad, hay que sumar el plazo de comunicación previa.

Sergio López Lembo

Con más de 10 años de experiencia liderando proyectos en el sector de la automoción y la movilidad, Sergio está especializado en soluciones innovadoras y sostenibles. Actualmente, desempeña el cargo de director Gerente en Your car, dentro del grupo Momentum Motor, donde lidero la estrategia comercial y operativa. Anteriormente, fue director de operaciones en Astara Move, plataforma pionera en suscripción de vehículos, donde impulsó el crecimiento y desarrollo de nuevos modelos de movilidad urbana y sostenible. Apasionado por transformar la movilidad a través de la tecnología, la eficiencia operativa y un enfoque centrado en el usuario.
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